La respuesta breve
El agua de pozo requiere un análisis fisicoquímico y microbiológico antes de elegir el tratamiento. Que sea transparente o no tenga olor no permite afirmar que sea apta para consumo.
El informe es el punto de partida
Un laboratorio define la toma de muestra y los parámetros a evaluar según el origen y el uso. Dureza, turbiedad, sales, hierro, arsénico, nitratos y microorganismos son ejemplos de aspectos que pueden requerir atención; no todos se resuelven con la misma tecnología.
En Argentina, el Código Alimentario Argentino establece criterios para el agua potable. La evaluación debe utilizar la normativa vigente y una muestra adecuada, no valores aislados tomados de una tabla genérica.
Un proceso para cada necesidad
La filtración puede retener partículas, el ablandamiento reduce dureza, las membranas pueden reducir determinadas sustancias disueltas y la desinfección se orienta a microorganismos. El sistema se integra según los resultados y el caudal.
Una buena muestra importa
Seguí las instrucciones del laboratorio para tomar, conservar y transportar la muestra. Los requisitos de una muestra microbiológica pueden diferir de los fisicoquímicos. Una muestra mal tomada puede no representar el agua que se quiere evaluar.
Verificar después de instalar
El análisis del agua tratada permite comprobar el objetivo del sistema. El seguimiento, la limpieza del almacenamiento y el mantenimiento son parte de la operación.
Qué nos podés enviar
- El informe de laboratorio, con fecha y punto de muestreo.
- Uso previsto y caudal o consumo estimado.
- Fotos y esquema básico de tanque, bomba y distribución.
- Localidad y condiciones de espacio e instalación.
Conocé la solución para agua de pozo o prepará una consulta.
Fuentes y lectura complementaria
La documentación explica las tecnologías y criterios generales. No acredita una certificación ni una prestación de un modelo específico de Acquabio.
